Claudio Bertoni. Hogar dulce hogar.
El cáncer
la muerte no sería tan mala
si se pudiera traer a casa
si no hubiera que levantarse
si no hubiera que salir de la cama
si no hubiera que subirse a una ambulancia
si no hubiera que vivir en un hospital
si no hubiera que vivir entre desconocidos
si no hubiera que prescindir de las frazadas
del color de las frazadas de la casa
de la temperatura del color de las frazadas de la casa.Morir no sería tan malo si todo pasara en la casa
y con los de la casa
si uno tuviera la suerte de tener una casa.Lo peor del cáncer y de la muerte son la burocracia
y el ajetreo de los cambios de ropa y el frío de los
pasillos y el frío de las miradas de los extraños
(de los que no sufren porque tú sufres
de los que no sufren porque tú vas a morir)
y la indiferencia de las calles y de los muros de las
calles
y la indiferencia mortal del hospital y de todo lo
que lame y cubre por dentro a un hospital.